Síntomas y alertas musculoesqueléticas
Es frecuente que la debilidad se acompañe de dolor muscular persistente, entumecimiento u hormigueo en extremidades, e incluso una limitación de movilidad marcada. Un ortopedista especializado analiza signos como la dificultad para apoyar una extremidad, inestabilidad al caminar, o si existe una dificultad para levantar el brazo o mover una pierna, asegurando un seguimiento que contemple todo el espectro de molestias asociadas.
